Lo que es importante para el cliente es la experiencia global en
la relación de negocio, desde el momento que interacciona con la empresa para elegir sus productos/servicios,
hasta que estos son recibidos y aceptados. Normalmente la satisfacción del cliente está en función del tiempo
de entrega, calidad del servicio global, y coste del producto o servicio. El objetivo principal es ofrecer un
proceso principio-final, desde el pedido al pago, tan eficiente y rápido como sea posible, lo cuál requiere
automatizar los procesos al máximo, gestionándolos y supervisándolos en tiempo real.
El beneficio de la empresa en tiempo real está en la rápida respuesta a los cambios
de negocio y su entorno para la construcción de una ventaja competitiva perdurable. |